



En este blog vamos a introducir, o intentarlo en parte, toda la información que consigamos acerca de nuestro trabajo y ponerlo en común entre nosotros y para que pueda ser mostrado a todo el mundo.





El impacto de los mamíferos carnívoros sobre sus presas es, al mismo tiempo, un tema complejo y sujeto a controversia. Se han desarrollado numerosos trabajos de investigación sobre la predación como factor limitante de las tasas de crecimiento. La mayoría de trabajos de investigación en el noroeste de la península ibérica sobre la relación lobo-caballo, se basaban principalmente en la dieta del cánido o sobre los problemas de conservación y dinámica poblacional del lobo en distintas zonas de Galicia y el norte de Portugal.
Un buen modelo para estudiar las relaciones depredador-presa: estudiar parámetros demográficos como la fecundidad y supervivencia en función de la presencia, ausencia del lobo. Relacionar a presencia de lobo con la organización social, tamaño y composición.
La principal forma de explotación agroganadera de la zona de estudio consiste en el pastoreo de ganado equino y vacuno. El trabajo de campo para determinar la presencia del lobo consistió en recorrer a pie los transectos de longitud superior a los 4 km localizando indicios (a pesar de que encontraron otras señales de presencia de lobo se optó por tener en cuenta únicamente los excrementos conteados). El objetivo de este recorrido fue establecer una clasificación de las sierras según la presencia o ausencia de lobo, mediante la elaboración de un índice kilométrico de abundancia o I.K.A., que además, sirve como criterio cuantificable de presencia.
Las nueve localidades muestreadas quedaron clasificadas en: cinco localidades con presencia de lobo, una en la que la presencia del lobo es ocasional y tres en las que no se detectó su presencia. Los resultados demuestran que en presencia de lobo la fecundidad es de 0,41 potros por yegua mientras que si está ausente es de 0,21 potros/yegua. La relación de subadulto/yegua también varía con lobo (0,14 y 0,08 invierno y verano respectivamente) y en su ausencia (0,32 y 0,27)
De este estudio se desprende la gran influencia de la depredación del lobo en determinados parámetros. Posiblemente la respuesta de las poblaciones de caballos a los lobos es producir más potros.Probablemente esta respuesta se deba a que las yeguas han perdido sus potros tanto por predación como por el manejo humano y pueden entran en celo el mismo año y parir al año siguiente.
Parece cumplirse la predicción de que, en las zonas con presencia de lobo, la proporción de potros que pasan el primer año de vida, es menor que en localidades sin el depredador. Posiblemente en un medio abierto, cualquier manada tenga la misma posibilidad de ser detectada, independientemente de su tamaño, y puede existir cierto éxito por defensa colectiva.
El lobo es similar a un perro pastor alemán pero algo menor. Las orejas son proporcionalmente más cortas, ojos oblicuos y de color ámbar en los adultos.Cuello, dorso y cola de color algo más oscuro, líneas negras longitudinales en las patas delanteras. El pelaje de invierno es mucho más denso que el de verano. Los machos adultos pesan unos 33 kg y las hembras, unos 28 kg.
Hay una gran población en el cuadrante noroccidental de España y se encuentra en expansión además de una pequeña población aislada y gravemente amenazada en Sierra Morena. Las comunidades autónomas con más lobos son Castilla y León y Galicia.
En ecosistemas naturales, es cazador de medianos y grandes ungulados. En España consume ungulados silvestres, ganado –a menudo, en forma de carroña- y, a veces, basura, mostrando una gran capacidad de adaptación.
El hábitat óptimo para el lobo en España presenta fundamentalmente tres características: aporta protección contra el hombre, suficiente alimento y no propicia conflictos entre los lobos y los intereses humanos. Tales áreas suelen tener:
a) densa cobertura vegetal y escasadensidad de población
b) densas poblaciones de corzos y jabalíes, con ganado doméstico que el lobo consume sobre todo en forma de carroña;
c) la caza mayor no representa un recurso económico particularmente importante y el ganado no se maneja en régimen extensivo.
Las principales amenazas para el lobo son la caza ilegal, envenenamiento y atropellos, barreras y la hibridación con perros en regiones humanizadas.
Las medidas más importantes de conservación son: la restauración de corredores que pueden permitir la conexión con poblaciones aisladas e impedir su extinción (Blanco, 2003b), el uso de cercados para el ganado durante la noche, el fomento del uso de perros guardianes del ganado, el pago agilizado de indemnizaciones por daños al ganado, control de la caza ilegal y campañas de educación ambiental.
Un estudio realizado con estómagos y excrementos recogidos entre 1970 y 1985 en varios lugares de España mostró importantes diferencias regionales.En la mitad occidental de Galicia, una zona con alta densidad de población, el lobo se alimentaba, sobre todo, de restos de gallineros y granjas de cerdos y de ganado.
En España el celo suele producirse en marzo y, tras 63 días de gestación, se producen los partos, generalmente en mayo. Suelen ser monógamos. En las manadas estables normalmente sólo copulan los individuos dominantes de cada sexo, por lo que se suele producir una sola camada por manada, aunque con alta disponibilidad de alimento se pueden producir dos o incluso tres camadas por manada.
Las poblaciones de lobos tienen altas tasas de natalidad y mortalidad y, en consecuencia, rápidas tasas de recuperación y de renovación. Los lobos suelen intentar excluir a otros cánidos de menor tamaño, como los coyotes y los zorros pero se desconoce la influencia de los primeros sobre los segundos a escala poblacional. En general, durante las horas de luz permanecen encamados en manchas espesas de vegetación aunque, de forma esporádica pueden estar activos durante el día. El tamaño de los territorios de las manadas suele ser inversamente proporcional a la disponibilidad de alimento.
Los lobos viven en manadas cuyos individuos ocupan un territorio común, que normalmente defienden de las manadas vecinas. Las manadas son familias constituidas por la pareja reproductora y su descendencia nacida en los tres últimos años.
